Por qué hay que controlar a las mascotas durante el eclipse solar total del 12 de agosto en España
El 12 de agosto de 2026 España vivirá el primer eclipse solar total visible desde la península en más de un siglo. La franja de totalidad, de unos 290 kilómetros de ancho, entrará por Galicia, cruzará el norte peninsular y saldrá por el Mediterráneo a la altura de Baleares, pasando cerca de ciudades como A Coruña, Oviedo, León, Bilbao, Zaragoza y Valencia. Durante uno o dos minutos, el día se convertirá en noche.
Ante un evento de esta magnitud, la Comisión Interministerial para el Trío de Eclipses —coordinada por la Secretaría General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior— publicó en mayo un documento de recomendaciones oficiales. Junto a las indicaciones sobre gafas certificadas y el uso de cámaras con filtro, el texto dedica un punto específico a los animales domésticos: «controlar a los animales domésticos, ya que la oscuridad repentina puede alterar su comportamiento. Mantenerlos controlados evita pérdidas o reacciones inesperadas.»
La recomendación tiene base biológica. Numerosas especies interpretan la caída súbita de luz durante la totalidad como si hubiera llegado la noche: las aves dejan de cantar y regresan a sus nidos, las abejas abandonan la recolección de néctar y vuelven a la colmena, y grillos o luciérnagas empiezan a comportarse como si fuera de noche. Perros y gatos no son ajenos a este efecto, aunque su reacción suele ser más leve que la de la fauna silvestre, en parte porque ya están habituados a los cambios bruscos de iluminación de la vida doméstica.
Aun así, especialistas en comportamiento animal señalan que durante el eclipse los perros pueden tumbarse o buscar a su dueño en un estado de confusión más que de miedo, mientras que los gatos tienden a refugiarse en un lugar cubierto. El descenso de temperatura que acompaña a la pérdida de luz solar puede sumarse a la desorientación, aumentando el riesgo de que un animal intente huir sin rumbo si no está bajo supervisión o sujeto con correa.
La recomendación práctica para dueños de mascotas en la franja de totalidad es simple: mantener a perros y gatos en un espacio controlado —dentro de casa o con correa si están al aire libre— durante los minutos que dura el fenómeno, evitar dejarlos solos en jardines o terrazas abiertas, y esperar a que la luz vuelva a la normalidad antes de retomar la rutina habitual.
Fuente: Forbes España, con información adicional de Protección Civil (Ministerio del Interior) y especialistas en comportamiento animal.
Preguntas frecuentes
¿Cómo afectó el eclipse solar del 12 de agosto de 2026 a perros y gatos?
La oscuridad repentina de un eclipse puede alterar su comportamiento, aunque su reacción suele ser más leve que la de la fauna silvestre. Según especialistas en comportamiento animal, durante el eclipse los perros podían tumbarse o buscar a su dueño con más confusión que miedo, y los gatos tendían a refugiarse en un lugar cubierto.
¿Qué recomendó Protección Civil sobre las mascotas durante el eclipse en España?
Su documento de recomendaciones, publicado en mayo, pedía controlar a los animales domésticos porque la oscuridad repentina puede alterar su comportamiento. Mantenerlos controlados evitaba pérdidas o reacciones inesperadas.
¿Qué se aconsejaba hacer con el perro durante el eclipse solar total?
Se aconsejaba mantenerlo en un espacio controlado, dentro de casa o con correa si estaba al aire libre, durante los minutos que duró el fenómeno. También se recomendaba no dejarlo solo en jardines o terrazas abiertas y esperar a que la luz volviera a la normalidad antes de retomar la rutina.
¿Por qué una mascota podría escaparse durante un eclipse?
La caída súbita de luz y el descenso de temperatura que la acompaña pueden desorientarla. Si no está supervisada o sujeta con correa, aumenta el riesgo de que intente huir sin rumbo.
¿Por dónde pasó el eclipse total del 12 de agosto en España?
La franja de totalidad, de unos 290 kilómetros de ancho, entró por Galicia, cruzó el norte peninsular y salió por el Mediterráneo a la altura de Baleares. Pasó cerca de ciudades como A Coruña, Oviedo, León, Bilbao, Zaragoza y Valencia.


