1 de cada 16 gatos da positivo a Giardia y parte son cepas que también afectan a humanos
Un estudio con más de 157.000 muestras fecales en Estados Unidos y Canadá detectó Giardia en 6,3% de los gatos y potencial zoonótico en casi uno de cada cinco casos positivos.
Un gato que ronronea en el sofá, come bien y no tiene diarrea también puede portar Giardia. Eso confirma el análisis más grande publicado hasta ahora en gatos domésticos de Estados Unidos y Canadá: de 157.616 muestras de heces analizadas en un laboratorio veterinario comercial, 9.962 dieron positivo a Giardia duodenalis, es decir, 6,3% o alrededor de 1 de cada 16 gatos evaluados.
El trabajo, publicado el 7 de octubre de 2026 en PLOS ONE, usó datos de Antech Diagnostics recolectados entre el 8 de marzo de 2022 y el 31 de agosto de 2023 con una prueba molecular de PCR fecal llamada KeyScreen GI Parasite PCR. No se trata de gatos elegidos al azar en hogares, sino de muestras enviadas por veterinarios para diagnóstico, pero su tamaño y cobertura, 49 estados de Estados Unidos, Washington D.C. y cinco provincias canadienses, ofrece la estimación más sólida a la fecha.
Lo que más miran los veterinarios
Giardia duodenalis es un protozoo flagelado de distribución global que puede causar diarrea, dolor abdominal, gases, náuseas y vómitos, aunque la mayoría de las infecciones en personas y animales son subclínicas, sin signos visibles. Así lo describen tanto el estudio como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.
Dentro de la especie hay ensamblajes genéticos de la A a la H. Algunos son específicos de hospedero, como el F en gatos y el C y D en perros, mientras que los ensamblajes A y B pueden infectar a humanos y a otros mamíferos. Por eso el equipo no solo buscó Giardia, sino también los ensamblajes A/B con potencial zoonótico.
De las 9.962 muestras positivas, 1.840 tenían ensamblajes A/B, lo que representa 18,5% de los infectados y 1,2% del total de gatos analizados. Dicho de otro modo: casi uno de cada cinco gatos con Giardia portaba una variante capaz de infectar a personas, aunque eso no significa que todos esos gatos vayan a enfermar a sus familias.
De hecho, los CDC recuerdan que es poco probable contagiarse de Giardia por perros o gatos, porque el tipo que suele enfermar a las personas no es el mismo que enferma a perros y gatos. El riesgo existe, sobre todo con otros animales como aves o chinchillas, pero en gatos el ensamblaje predominante sigue siendo el específico felino.
Quiénes dieron más positivo
El riesgo no fue parejo. Los gatitos menores de un año tuvieron la tasa más alta de detección, con 10,7%, frente a solo 1,3% en gatos senior de 10 años o más. Y entre los positivos, los menores de un año también concentraron la mayor proporción de ensamblajes A/B, con 19,7%.
Los machos tuvieron 20% más probabilidades de dar positivo que las hembras, y los gatos intactos, no esterilizados, mostraron en general más probabilidades que los esterilizados, salvo en gatitos, un matiz que los autores atribuyen en parte a factores de estilo de vida no medidos, como origen en refugios, estrés y mayor exposición.
La geografía y la estación también pesaron. El Medio Oeste de Estados Unidos tuvo la detección más alta, con 7,8%, seguido por el Noreste, el Oeste y el Sur. El verano mostró la detección más baja, con 4,6%, frente a 7,1% en primavera, 7,7% en otoño y 8,1% en invierno. Los quistes de Giardia sobreviven mejor en ambientes frescos y húmedos que en ambientes cálidos, secos y con sol directo, lo que ayuda a explicar el patrón.
Para el potencial zoonótico, el Noreste y el Oeste mostraron las proporciones más altas entre positivos, y el invierno concentró el pico de A/B, con 20,4%. Los autores aclaran que se trata de asociaciones estadísticas en una población llevada al veterinario, no de una predicción individual.
Qué hacer en casa sin alarmarse
El mensaje central del estudio es de salud única, One Health: el control de parásitos en gatos protege a los gatos y reduce la circulación ambiental de un protozoo que también afecta a personas. Los autores recomiendan el tamizaje fecal de rutina, en especial en animales jóvenes, con diarrea persistente o que conviven con niños pequeños, personas mayores o personas inmunodeprimidas.
En casa, la prevención pasa por lo básico bien hecho. Los CDC aconsejan cambiar las cajas de arena a diario, lavarse las manos con agua y jabón después de manipular gatos, su arenero, comida o heces, y mantener la caja lejos de niños, otros animales y áreas donde se preparan alimentos. También piden limpiar y desinfectar con regularidad juguetes, comederos, bebederos, camas y transportadoras.
El agua merece atención aparte. Los gatos pueden infectarse al tragar pequeñas cantidades de heces contaminadas, al acicalarse tras tocar una superficie sucia, al jugar en tierra contaminada o al beber de arroyos, estanques u otras fuentes no seguras. Limitar el acceso a cuerpos de agua, ofrecer agua fresca todos los días, recoger las heces en bolsa y retirar agua estancada del patio reduce la reinfección y el contagio a otros animales.
Si un gato está en tratamiento, los CDC sugieren bañarlo para retirar restos fecales del pelaje, limpiar sus objetos a diario hasta unos días después de la última dosis y, si hay más mascotas en casa, avisar al veterinario aunque no tengan diarrea, porque pueden estar infectadas y diseminando el parásito sin parecer enfermas. La diarrea puede llevar a deshidratación si no se trata, y ningún medicamento de venta libre está aprobado para Giardia en mascotas.
Ante diarrea que no cede, pérdida de peso, vómitos o sospecha de parásitos por agua o arenero compartido, lleva a tu gato a revisión, pide análisis de heces y sigue el plan de desparasitación y limpieza que indique tu clínica. Ante cualquier duda de salud o comportamiento, consúltalo con tu veterinario.
Foto: vía ThePrint.
Preguntas frecuentes
¿Qué tan común es la Giardia en gatos?
En el análisis más grande hecho hasta ahora en gatos de Estados Unidos y Canadá, publicado en PLOS ONE en octubre de 2026, el 6,3% de 157.616 muestras de heces dio positivo, alrededor de 1 de cada 16 gatos. Eran muestras enviadas por veterinarios para diagnóstico, no gatos elegidos al azar en hogares.
¿Un gato sin diarrea puede tener Giardia?
Sí, un gato que come bien y no tiene diarrea también puede portar Giardia. La mayoría de las infecciones en personas y animales son subclínicas, es decir, no muestran signos visibles.
¿Me puedo contagiar de Giardia por mi gato?
Es poco probable, según los CDC, porque el tipo que suele enfermar a las personas no es el mismo que enferma a perros y gatos. Aun así, en el estudio el 18,5% de los gatos positivos portaba los ensamblajes A o B, que pueden infectar a humanos, por lo que la higiene con el arenero sigue siendo importante.
¿Qué gatos tienen más riesgo de dar positivo a Giardia?
Los gatitos menores de un año tuvieron la tasa más alta, con 10,7%, frente a 1,3% en gatos de 10 años o más. Los machos tuvieron 20% más probabilidades de dar positivo que las hembras, y la detección fue más baja en verano y más alta en invierno.
¿Cómo prevenir la Giardia en casa si tengo gato?
Los CDC aconsejan cambiar la arena a diario, lavarse las manos con agua y jabón tras manipular al gato, su arenero, su comida o sus heces, y mantener la caja lejos de niños y de donde se preparan alimentos. También ayuda limpiar juguetes, comederos y camas con regularidad y ofrecer agua fresca todos los días en lugar de agua estancada.
Fuentes
- PLOS ONE. Giardia duodenalis in domestic cats from the US and Canada: Prevalence and zoonotic potential (2026-10-07)
- CDC. About Giardia and Pets (2024-03-26)
- CDC. Cats | Healthy Pets, Healthy People (2026-06-15)


