Perros y gatos prefieren la proteína microbiana según un nuevo estudio de nutrición
En una prueba casera de dos platos, 30 perros y 30 gatos eligieron un croquete con 10% de proteína de fermentación frente a una fórmula control de pescado y pollo. El hallazgo abre una vía sostenible, pero es solo preferencia de corto plazo.
Perros y gatos ya votaron, al menos por dos días, y lo hicieron con el hocico. Puestos frente a dos platos idénticos en apariencia, prefirieron el que contenía proteína microbiana, un ingrediente obtenido por fermentación con microorganismos como hongos, levaduras y bacterias.
El estudio, publicado el 23 de septiembre de 2026 en PLOS ONE por Ally Motta de Matos y A.L.B. Cruz, evaluó dietas secas extruidas con 10% de proteína microbiana en 30 perros y 30 gatos, durante cuatro comidas en dos días consecutivos, con una prueba de preferencia de dos platos en el hogar.
Cómo se hizo la prueba en casa
Los investigadores no llevaron a los animales a un laboratorio. Usaron el método In-Home Use Testing (IHUT), para observar el comportamiento natural en su ambiente habitual, en hogares de Portugal.
Cada animal recibió al mismo tiempo dos bowls: uno con dieta control y otro con dieta con proteína microbiana. La dieta control imitaba una fórmula comercial de pescado con arroz, con cereales, derivados cárnicos (34%), krill (3%), grasa de ave y palatabilizante de ave.
La dieta de prueba era casi idéntica, pero la proteína microbiana reemplazó por completo la harina de pescado y parcialmente la harina de ave. Como la proteína microbiana es baja en grasa, se ajustó ligeramente la grasa de ave para igualar los objetivos nutricionales.
Los perros participantes tenían entre 3 y 16 años, pesaban entre 3 y 10 kilos (promedio 6 kilos) y representaban 11 razas. Los gatos tenían entre 3 y 17 años, pesaban entre 2 y 10 kilos (promedio 5,3 kilos) y representaban 6 razas. Todos estaban habituados a comer alimento seco y, según sus tutores, estaban sanos y sin alergias alimentarias.
Para evitar sesgos, la posición de los platos se alternó en cada comida y las muestras fueron codificadas para que los tutores no supieran cuál era cuál. Los dueños pesaron con balanza digital lo ofrecido y lo sobrante, y registraron a qué plato se acercó primero el animal y de cuál comió primero.
Lo que eligieron perros y gatos
En perros, la diferencia fue clara y estadísticamente significativa. Consumieron en promedio 72% de la dieta con proteína microbiana frente a 50% de la dieta control (prueba de Wilcoxon, p = 0,002). Además, en 58% de las observaciones se acercaron primero y comieron primero de ese plato.
En gatos, famosos por su neofobia y su exigencia, el patrón se repitió. Consumieron 51% de la dieta con proteína microbiana frente a 34% de la control (p = 0,001). En promedio, 62% se orientó primero hacia ese plato y 68% lo probó primero.
El dato es relevante porque la proteína microbiana sustituyó a la harina de pescado, un ingrediente considerado por sí mismo muy palatable. Aun así, no bajó la aceptación: la aumentó en el corto plazo.
La rutina casi no se alteró. El 91% de los tutores de perros reportó que comieron lo habitual o más, y en gatos fue 75%. Solo cuatro perros (13%) tuvieron cambios menores en la consistencia de las heces, dos más firmes y dos más blandas.
Nutrición pareja, con matices
Un laboratorio independiente, Eurofins Food Testing Portugal, analizó ambas dietas. La composición fue ampliamente comparable: la grasa cruda fue idéntica (13,1% en ambas) y el perfil de aminoácidos estuvo completo en los dos casos.
Hubo dos diferencias destacadas. La dieta con proteína microbiana tuvo más triptófano (0,333 vs 0,259 g/100 g), un aminoácido ligado a la vía de la serotonina, y una mejor relación omega-6:omega-3 (8,3 vs 11,2 en el control), generalmente vista como un plus nutricional. También mostró un poco más de cenizas (9,8% vs 9,0%).
Un tamizaje de compuestos volátiles relacionados con aroma por cromatografía de gases no encontró elevaciones marcadas ni indicadores típicos de mal sabor en ninguna de las dos dietas.
Lo que esto no significa (todavía)
El contexto ayuda a entender el interés. La demanda global de carne podría crecer 75% a 2050 por el aumento poblacional, sin contar el crecimiento de la población de mascotas, y la producción de proteína microbiana requiere mucha menos tierra y agua y emite menos gases de efecto invernadero que las fuentes convencionales.
Pero los propios autores ponen límites claros: es un estudio exploratorio de preferencia de corto plazo, con cuatro comidas, y no debe interpretarse como prueba de aceptación sostenida ni de efectos en salud. Faltan ensayos largos, en distintas etapas de vida, razas y tamaños.
También hay un conflicto de interés declarado: el trabajo fue financiado por MicroHarvest Unipessoal Lda., empresa que produce la proteína evaluada. Ambos autores están vinculados a la compañía, uno de ellos su cofundador y director de tecnología. El ensayo en hogares fue diseñado y ejecutado por la organización independiente Sense Test y los análisis por Eurofins.
Para tutores curiosos, el mensaje práctico es simple: la proteína de fermentación parece gustarles y nutre de forma comparable en esta formulación puntual, pero no es una luz verde para cambiar la dieta por cuenta propia. Si te interesa una fórmula con ingredientes novedosos, consúltalo con tu veterinario.
Foto: vía Earth.com.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la proteína microbiana en la comida para perros y gatos?
Es un ingrediente que se obtiene por fermentación con microorganismos como hongos, levaduras y bacterias. Despierta interés porque su producción requiere mucha menos tierra y agua y emite menos gases de efecto invernadero que las fuentes convencionales.
¿A los perros y gatos les gusta la comida con proteína microbiana?
En un estudio publicado en PLOS ONE en septiembre de 2026, perros y gatos prefirieron una dieta seca con 10% de proteína microbiana frente a una dieta control. Los perros comieron en promedio 72% de esa dieta frente a 50% de la control, y los gatos 51% frente a 34%, aunque la prueba duró solo cuatro comidas en dos días.
¿La proteína microbiana es tan nutritiva como la harina de pescado?
En la formulación puntual del estudio, el análisis de Eurofins mostró una composición ampliamente comparable, con la misma grasa cruda y un perfil completo de aminoácidos en ambas dietas. La dieta con proteína microbiana tuvo además más triptófano y una mejor relación entre omega-6 y omega-3.
¿Quién financió el estudio de proteína microbiana en perros y gatos?
El estudio fue financiado por MicroHarvest, la empresa que produce la proteína evaluada, y ambos autores están vinculados a ella. La prueba en hogares la diseñó y ejecutó la organización independiente Sense Test, y los análisis de las dietas los hizo Eurofins.
¿Debo cambiar la comida de mi mascota por una con proteína microbiana?
No por cuenta propia. Los autores aclaran que es un estudio exploratorio de corto plazo que no prueba aceptación sostenida ni efectos en la salud, así que si te interesa una fórmula con ingredientes novedosos conviene consultarlo con tu veterinario.
Fuentes
- PLOS ONE. Microbial Protein as a novel ingredient in pet food: A food preference study in dogs and cats (2026-09-23)
- Earth.com. Cats and dogs prefer a surprising new protein source in their food (2026-09-24)


