Jugar a esconder premios revela el deterioro cognitivo temprano en perros
Investigadores de la Universidad de Arizona crearon una prueba de 40 minutos con tres juegos de búsqueda de premios que detecta cambios sutiles de memoria y autocontrol desde los 7 u 8 años.
Ver a un perro mayor desorientarse en casa, dormir más o mostrarse más ansioso duele. Esas señales suelen asociarse con demencia, pero cuando se vuelven evidentes el deterioro podría llevar años en curso.
Para anticiparse a ese proceso, un equipo de la Universidad de Arizona desarrolló CANID, sigla en inglés de Evaluación Cognitiva de Deterioros Neuropsicológicos en Perros. Es una batería de unos 40 minutos con tres juegos por premios que miden memoria e inhibición, y fue presentada en la revista Animal Cognition en octubre de 2026.
El trabajo fue liderado por Stephanie Hargrave, estudiante de doctorado en Psicología, junto al profesor Evan MacLean, de la Facultad de Medicina Veterinaria. El equipo evaluó a 239 perros de compañía en Tucson y California, con edades de entre 10 meses y 16 años, y repitió las pruebas a los seis meses y al año para comprobar su estabilidad.
Tres juegos simples para medir memoria e inhibición
Como explicó MacLean, a los perros no se les puede pedir que respondan un cuestionario de memoria. Por eso el equipo diseñó tareas donde los animales demuestran con su conducta qué tan bien recuerdan y qué tan bien frenan un impulso, siempre a cambio de comida.
En el primer juego, el perro ve un premio dentro de un tubo transparente abierto en los extremos. Debe resistir el impulso de golpear con el hocico la pared y rodear hasta la abertura, una habilidad que tiende a fallar con la edad.
En el segundo juego, el perro observa cómo esconden un premio detrás de una de cuatro barreras de madera y debe recordar el lugar después de esperas de hasta 40 segundos, a veces con una distracción en el intervalo. En el tercero, debe rodear una barrera para alcanzar la comida, pero los investigadores bloquean en secreto una ruta y la cambian cada vez que el animal aprende el camino abierto.
Cada desempeño se combina en un solo puntaje. Según reportó la universidad, esos puntajes se mantuvieron consistentes en las repeticiones, en niveles comparables a los de pruebas neuropsicológicas usadas en personas.
Detección temprana y diferencia con las encuestas
La mayoría de las herramientas actuales para detectar demencia canina son encuestas para tutores, que solo identifican el problema cuando ya es evidente. Hargrave advirtió que cuando esas escalas señalan síndrome de disfunción cognitiva canina, el deterioro suele ser ya severo.
CANID apunta a una etapa mucho más temprana. La prueba detectó diferencias sutiles desde los 7 u 8 años, mucho antes de que los signos claros de demencia aparezcan alrededor de los 12 a 14 años. En el análisis detallado, la edad explicó cerca de 27 por ciento de la variación del puntaje total, con cambios visibles alrededor de los 8 años.
Los autores aclaran que esto no significa que un perro de 8 años tenga demencia. Envejecimiento cognitivo normal y enfermedad no son necesariamente lo mismo, y CANID aún no distingue por sí solo entre ambos ni funciona como diagnóstico individual. Tampoco es una prueba casera, porque requiere personal entrenado y equipo estandarizado.
Lo que esto significa para tu perro senior
El estudio también aportó un dato curioso sobre tamaño y longevidad. Lejos de deteriorarse antes, las razas grandes como el Gran Danés parecen seguir la misma trayectoria cognitiva que las pequeñas, pero viven menos años y muchas mueren antes de llegar a la fase de deterioro marcado. Por eso, razas pequeñas y longevas como los chihuahuas tienen más probabilidad de mostrar ese declive.
El interés va más allá de la veterinaria. Los perros mayores con demencia pueden desarrollar placas de amiloide en el cerebro similares a las observadas en la enfermedad de Alzheimer en personas, y comparten con sus familias agua, aire y rutinas. Para MacLean, estudiar a animales que viven tan cerca de los humanos puede ayudar a ambas especies.
El equipo liberó protocolos, videos de entrenamiento y programas de puntuación para que otros laboratorios repliquen la prueba, y participa en el Dog Aging Project, un seguimiento nacional de 50 mil perros en Estados Unidos. La meta es entender qué factores, como ejercicio, estimulación mental, nutrición o tratamientos, ayudan a mantener sano el cerebro que envejece.
Si tu perro olvida dónde quedó un premio, duda ante un problema conocido o se desorienta, no intentes diagnosticarlo con juegos caseros ni lo atribuyas solo a la edad. Registra los cambios y consúltalo con tu veterinario.
Fuentes
- University of Arizona News. Hide-and-seek for treats offers a new window into cognitive decline in dogs (2026-10-23)
- Phys.org. Hide-and-seek for treats offers a new window into cognitive decline in dogs (2026-10-23)
- World Dog News. New 40-Minute Test Reveals How Dogs Memory Changes With Age (2026-10-12)


