Nueve años de datos sobre gatos mayores: la Universidad de Liverpool lanza un ensayo clínico sobre nutrición y envejecimiento
El estudio CatPAWS, que sigue a 243 gatos desde 2017, encontró que el 96% desarrolla enfermedades relacionadas con la edad. Ahora prueba si la nutrición puede extender los años de buena salud.

Nueve años, 243 gatos y una pregunta que sigue sin respuesta definitiva: ¿qué determina si un gato envejece con buena calidad de vida o desarrolla múltiples enfermedades crónicas? El Cat Prospective Ageing and Welfare Study (CatPAWS), un programa de investigación de la Universidad de Liverpool, celebró esta semana nueve años de seguimiento a gatos domésticos con el anuncio de un nuevo ensayo clínico centrado en nutrición.
CatPAWS forma parte de la Clínica Felina de Envejecimiento Saludable de Liverpool, patrocinada por Royal Canin, y arrancó en febrero de 2017 con el objetivo de seguir a gatos de mediana edad hasta la vejez para entender mejor cómo envejece esta especie. Desde entonces ha reclutado a 243 gatos; el más longevo de los participantes, Pou Pou, supera ya los 18 años.
Lo que revelaron los primeros nueve años
El seguimiento de los primeros 209 gatos del estudio arrojó cifras que dimensionan cuán común es la enfermedad en la vejez felina: un 96% desarrolló al menos una condición relacionada con la edad, y un 84% presentó multimorbilidad, es decir, dos o más enfermedades crónicas simultáneas. Las más frecuentes fueron la enfermedad dental (84% de los gatos), anomalías ortopédicas (82%) y soplos cardíacos (59%).
- Los gatos que mostraron pérdida de masa muscular en la mediana edad tuvieron el doble de riesgo de morir en el periodo de seguimiento.
- Los gatos de raza registraron el doble de riesgo de mortalidad frente a los gatos mestizos.
Según el profesor Alex German, investigador principal del estudio, «el diseño longitudinal de CatPAWS nos permite examinar una imagen más completa de la salud y el envejecimiento» —algo que los estudios transversales, que solo capturan un momento puntual, no pueden ofrecer.
El nuevo ensayo: ¿puede la nutrición cambiar el rumbo?
Con esa base de datos acumulada, el equipo de Liverpool lanzó su primer ensayo clínico aleatorizado para determinar si —y cómo— una intervención nutricional específica puede mejorar el proceso de envejecimiento y extender el «healthspan»: el periodo de vida que un gato pasa en buen estado de salud, más allá de simplemente vivir más años.
El ensayo tiene una duración de 12 meses y monitoreará en los gatos participantes sus características físicas, comportamiento, aparición de enfermedades crónicas y otros marcadores de envejecimiento saludable. Los dueños de gatos elegibles que se inscriban recibirán alimento gratuito durante el año que dure el estudio, además de evaluaciones veterinarias completas sin costo en cada cita de seguimiento. El registro se realiza mediante un cuestionario en línea disponible a través del programa CatPAWS.
Por qué importa para cualquier dueño de gato
Más allá de sus resultados finales —que tomarán tiempo en publicarse—, el valor de CatPAWS está en su método: en lugar de fotografías puntuales de la salud felina, construye una película de nueve años que permite identificar qué factores tempranos (peso, masa muscular, raza) se asocian con un envejecimiento más o menos saludable. Para los dueños de gatos mayores de 7 años, los hallazgos ya publicados son un recordatorio concreto de dos señales de alerta a vigilar de cerca con el veterinario: la pérdida de masa muscular y la aparición de más de una condición crónica a la vez.


