The Zoo Times

Colombia y el fin definitivo de la tauromaquia en 2025

Colombia ha consolidado en este 2025 un cambio de paradigma ético sin precedentes al cerrar un capítulo histórico de violencia institucionalizada contra los animales. Tras décadas de intensos debates sociales y batallas jurídicas, el país se posiciona como un referente en la región andina al prohibir de manera definitiva las corridas de toros en todo el territorio nacional. Esta decisión no es solo una victoria para el activismo, sino una redefinición de la relación jurídica entre el Estado y las especies sintientes.

La Ratificación de la Corte: Sentencia C-332

El pilar fundamental de esta transformación ocurrió en septiembre de 2025, cuando la Corte Constitucional emitió la Sentencia C-332. En un fallo unánime, el alto tribunal ratificó la constitucionalidad de la Ley 2385 de 2024, la cual ya había sido sancionada inicialmente en julio de ese mismo año. La Corte fundamentó su decisión en el principio de que los animales son seres sintientes y que el Estado tiene el deber imperativo de protegerlos contra el maltrato innecesario, incluso si este se escuda bajo el pretexto de una tradición cultural.

La prohibición ratificada es integral y no deja resquicios legales para espectáculos similares. Bajo este nuevo marco normativo, quedan proscritas las siguientes actividades en todo el país:

  • Corridas de toros y rejoneo.
  • Novilladas, becerradas y tientas.

Transición y Transformación de Espacios

La ley establece un cronograma claro que busca una transición armónica para las comunidades que dependían de esta industria. El periodo de adaptación culminará formalmente en julio de 2027, momento en el cual la prohibición será absoluta. Una de las medidas más innovadoras es el mandato de transformar las plazas de toros públicas en escenarios dedicados exclusivamente a actividades culturales, artísticas y deportivas.

Derly Flores, directora de AnimaNaturalis en Colombia, señaló que este avance envía un mensaje claro: «ninguna tradición puede justificar la crueldad». Para mitigar el impacto económico, el Gobierno ha iniciado programas de reconvención laboral destinados a las familias que derivaban su sustento de la tauromaquia, asegurando que el progreso ético no deje a nadie desprotegido.

Un Efecto Dominó en Otras Prácticas

El fallo de la Corte y la nueva legislación han extendido su sombra sobre otras prácticas tradicionales que implican sufrimiento animal. Actualmente, las peleas de gallos y las cabalgatas se encuentran bajo un intenso escrutinio legal, con restricciones crecientes que buscan eliminar cualquier forma de dolor en espectáculos públicos. Este movimiento sitúa a Colombia, junto con México, a la vanguardia de un bloque latinoamericano que lidera la transición hacia una ética multiespecie en este 2025.